jueves, noviembre 10, 2005

ARDE PARÍS.
Ya 1300 vehículos quemados tras una semana y media de desórdenes en la periferia de París. Todo comenzó cuando dos jóvenes, de 15 y 17 años, en un barrio ubicado en los barrios pobres de París, se electrocutaron en una subcentral eléctrica mientras, según algunas versiones, huían de la policía. Fue el detonante para que centenares de muchachos hijos de inmigrantes árabes y africanos salieran a las calles a gritar su amargura y frustración.
Este asunto gano mucha importancia en el Gobierno francés, cuando, el Primer Ministro suspendió unos importantes viajes. Además el Presidente Jacques Jirac convocó a una reunión de emergencia para analizar la situación de lo que la burocracia describe como “zonas urbanas sensibles”.
Es claro que cualquiera sea el desarrollo de las cosas, algo ha cambiado. Se multiplican las dudas sobre la efectividad del llamado modelo francés de integración. Las autoridades repiten que “hay un solo territorio nacional y que todos los franceses son iguales ante la ley”, pero, como habría dicho George Orwell, “algunos son más iguales que otros”.
Es una ficción en Europa pretender que los inmigrantes, que suman decenas de millones, son iguales ante la ley. La discriminación salta a la vista. La sociedad en su conjunto margina y encierra en guetos a los inmigrantes. Es difícil, muy difícil, encontrar arriendos, en especial para los afroárabes, fuera de las “zonas sensibles”. La sociedad francesa, como el resto de las europeas, está dividida en cuanto a cómo enfrentar las masas de inmigrantes. Una forma es ignorarlos y dejar que vivan en sus barrios. Ello tiene el peligro de explosiones sociales recurrentes. Otro enfoque es el asumido por Sarkozy, el Ministro del Interior que en estos últimos días aplicó el conocido aquí en Chile, “toque de queda” en esa zona. Y su opinión consiste principalmente en aplicar mano dura: quien transgrede las normas se va a la cárcel o fuera del país, algo similar a lo que promete un candidato bien demagógico y algo desesperado, de la derecha chilena. Otra opción es buscar intermediaciones que permitan incorporarlos respetando sus identidades culturales. Mucha agua correrá bajo los puentes del Sena antes de que se apaguen las fogatas del descontento.
Comments:
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Lo que más me da pena es que las expresiones de xenofobia y/o discriminación se dan en todo el mundo.Desde Europa hasta nuestro propio continente y país...
Desde pza. de armas hasta Francia y sus barrios de exclusión...
Aunque el occidente civilizado avance mucho en materias de organizaciones jurídicas y tratados internacionales que protejan los derechos fundamentales eso no basta.Si el hombre común no respeta a sus semejantes, todo el constructo de "civilización " se hace la nada...a fin de cuentas seguimos viviendo en una selva, pero de cemento.
Tendremos que hacer del mundo una cárcel aún más cruda??
Ya no quiero más...
Manifiesto esto, como recién iniciada jóven...19 años..en algún lugar de Santiago de Chile, pero ciudadana del mundo y parte de la nación-humanidad.
Por el Derecho de vivir en paz.-
La Caro
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Desde pza. de armas hasta Francia y sus barrios de exclusión...
Aunque el occidente civilizado avance mucho en materias de organizaciones jurídicas y tratados internacionales que protejan los derechos fundamentales eso no basta.Si el hombre común no respeta a sus semejantes, todo el constructo de "civilización " se hace la nada...a fin de cuentas seguimos viviendo en una selva, pero de cemento.
Tendremos que hacer del mundo una cárcel aún más cruda??
Ya no quiero más...
Manifiesto esto, como recién iniciada jóven...19 años..en algún lugar de Santiago de Chile, pero ciudadana del mundo y parte de la nación-humanidad.
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